
Hemos pedido a mis suegros que vengan a cuidar de BB una vez por semana, para poder tener (yo) algo de tiempo libre.
Desde que dijeron que sí me sentía como una niña chica pensando en qué hacer con ese unicornio mientras otra parte de mi cabeza replicaba "horas libres?? eso qué es?".
Esta tarde es la primera y, para el estreno, NB y yo nos vamos al cine.
Aunque ya sé que no debo, me siento muy mala madre por dejar al niño con alguien para irme de picos pardos. Pero lo necesito, un poco de tiempo para mí (o nosotros, en este caso), además, con el idilio que tiene con el abuelo quizá ni se percate de mi ausencia. Tiene 23 meses, creo que me lo merezco.
No debería ni tan solo dar estas explicaciones, pero la culpabilidad (autoimpuesta, casi siempre) viene en el pack de la maternidad. Igual que la capacidad para decirle a esas ideas, adiós muy buenas.
También me siento como el yonki antes de su chute, considerad que llevo dos años sin pisar una sala de cine. DOS AÑOS.
Y como una adolescente que tiene un cita. Como si no lleváramos casi 12 años juntos...jajajaja, en fin... voy a callar todas las voces y a disfrutar de mi tarde libre.
En resumen: a quererme un poco para poder tirar con todo lo demás.
He reescrito el comentario varias veces. No quería parecer condescendiente, ni lista, ni poco sensible o simplemente dar un consejo que no puedo dar. Pero lo que creo, bajo mi opinión, que la vida ya es difícil de por si y que mantener una pareja aún lo es más. Así que quizás es bueno, tener una tarde o más de una libre. Para ti. Para los dos.
ResponderEliminarLa última frase lo resume todo y creo que no te hace falta ningún consejo que no pediste.
Te mando un millón de besos.
Gracias, por el comentario y por la intención, cuando eres madre no dejan de llegar consejos no solicitados, no? Jajaja.
EliminarBesos!!!